"(...) hay una serie de valores de la sociedad chilena que coinciden con los de él. Lo que en la Argentina era hosquedad, allá es contracción al trabajo; lo que en la Argentina era soberbia, allá es perfil bajo, humildad". [Rafael Bielsa, hermano de Marcelo / 20 de octubre, 2009]

viernes, 17 de octubre de 2008

No merecemos a Bielsa (desde Argentina)

Diario Jornada Mendoza
17 de octubre, 2008


Por Rodolfo Braceli

Hace un año largo escribí mi tercera columna sobre Marcelo Bielsa. Y titulé: “No merecemos a Bielsa”. Me canto y me cago en los resultados, sean ellos positivos o negativos. No escribo amparándome en el sonoro éxito deportivo de la selección chilena frente a la Argentina. Un gol más o menos no importa aquí. Importa el trabajo, la tan mentada ética. Sin ponerle ni quitarle, reanudo lo que escribí hace tiempo.



Si algo nos caracteriza, como sociedad, es el desenfrenado exitismo y derrotismo, la facilidad con caemos en la euforia y en la consecuente depresión. Hemos sido criados así. Y así nos va. De creernos ‘los mejores del mundo’ pasamos a conformarnos con ser ‘los más inexplicables del mundo’. Eso sí: siempre los más. En todo esto los medios de des-comunicación han tenido y tienen muchísimo que ver.


“Marcelo Bielsa, después de un largo silencio y retiro, asumió la dirección técnica de la selección de fútbol de Chile, que viene de años de vacas más que flacas. Lo que le espera a Bielsa es dificilísimo, cercano a lo imposible. “Qué saludable alegría que un técnico y un habitante del mundo con el calibre ético de Bielsa vuelva al fútbol. Y qué tristeza que no sea con la selección argentina.”


Escribí sobre Bielsa reiteradamente. Sobre todo cuando por perder un dichoso partido 1 a 0 con Inglaterra (después de un invicto de veinte), se quedó fuera del Mundial de 2002. Se lo crucificó. Bielsa después condujo a la selección que ganó para nuestro país ese esencial campeonato mundial que es la Olimpíada. Lo ganó sin un solo gol en contra, sin perder ni empatar un solo partido. Pero, en este paraíso resultadista esta vez se decidió ningunear esa singular hazaña. “Después de eso, el retiro y el silencio de Bielsa. Magnífico silencio si consideramos que en nuestra patria idolatrada estamos sembrados de desmemoriados, frívolos y charlatanes que usan la ideología para florearse en las declaraciones; después la contradicen en las acciones."


Sigo retomando conceptos que escribí antes y después del bendito Mundial del 2002:“Bielsa es un personaje ejemplar sin que se proponga ‘dar el ejemplo’. Nos andamos diciendo que ‘lo que pasa es que aquí no hay clase dirigente’. Olvidamos que esa clase dirigente se hace en todos los terrenos. Bielsa, más allá del azar de un resultado, demostró ser un dirigente, un conductor como esos que reclamamos para hacer y ser un país en serio. Es un denodado trabajador. Aprende y enseña a aprender. No se casa con nadie. Concretó varias hazañas deportivas, pero se las olvida. Más que por sus hazañas es admirable por su austeridad. Un detalle: sale a la cancha vestido con ropa deportiva, no se disfraza de ejecutivo ni de intelectual. Veámoslo a la hora de la celebración final. Afronta el triunfo con la alegría bien habida, pero sin payasear ni robar cámara. Notable su sencillez, su austeridad, su discreción: en momentos de sus máximas conquistas (las tuvo con Ñuls, con Vélez, con la selección mayor y con la Sub 23) siempre se quedó a un costado y se salió del foco de la euforia.


“En la crucifixión de Bielsa intervinieron muchos periodistas estelares que no tienen vergüenza, ni memoria, ni sintaxis. A propósito de sintaxis: algún día en las escuelas de periodismo habría que analizar el contenido y la consistencia de las conferencias de prensa de Bielsa. Son clases magistrales que trascienden al fútbol y que muy bien nos podrían servir para empezar a desentrañar ‘la condición argentina’.


“No nos distraigamos por los resultados aparentemente buenos o malos. La puta vez que aparece un tipo que encarna el trabajo, el estudio, la ética, la coherencia, la austeridad y que se canta en el dichoso carisma, la puta vez que aparece un tipo así lo rifamos. Después nos quejamos por esos políticos saltimbanquis, por la mediocridad galopante, por los borocotó, por los falsos ingenieros…”


Lo escribí y lo reitero ahora: si un diez por ciento de la dirigencia argentina, en cualquier terreno, tuviera los valores de Marcelo Bielsa, este país nuestro dejaría de ser un conato de país. Si un diez por ciento de los periodistas de cualquier especialidad tuvieran los valores de Bielsa, la Argentina dejaría de ser el emporio del barullo y de la banalidad. En un país tan dado a la corrupción y a la frivolidad y a la güevada, donde el ruido pasa por sonido y los estribillos pasan por ideología, en un país así presencias como las de Marcelo Bielsa hacen pensar que no todo está perdido porque no todo estaba podrido.


“La pregunta que salta ahora es incómoda, pero la afronto: el promedio de nuestra sociedad, ¿merece a un hacedor como Marcelo Bielsa? Respondo con una palabra: NO.“Lo pienso y lo escribo con todas las letras. La dimensión que Diego Maradona tiene como futbolista (una magistral suma de belleza y eficacia), la tiene Marcelo Bielsa en el terreno de la capacidad técnica y, sobre todo, en el terreno de la ética”.


Posdata: Con anterioridad al histórico triunfo de Chile frente a la Argentina una encuesta determinó que Bielsa “es, en cualquier terrero, el personaje más influyente del Chile actual”. Justamente, a este personaje, una enooooorme cantidad de argentinos, al compás del periodismo exitista y chupamedias, lo rifó.


Lo quiero reiterar con esa comparación que no siento exagerada: Marcelo Bielsa es a la ética lo que Maradona es al fútbol.

1 comentarios:

Isa dijo...

Totalmente de acuerdo pero Chile fué ahora quien se lo rifó ... yo poco sé de Futbol pero si entiendo de valores, de ética de principios y es lo que se extraña de Bielsa su persona ante todo , dando clase de todo lo que es él , una gran persona . Ojala algún día vuelva y se quede porque Chile es su casa ... Saludos Isa.